lunes, 28 de marzo de 2011

Llora

Y llora, llora sin pudor.

Llora por lo que pudo ser y no fue,
planes y sentimientos frustrados.


Llora porque lo que fue siempre será una carga.
Ya se sabe. Componentes que llevan cargas positivas y negativas.


Llora porque sabes que bajo el pecho la herida sigue abierta,
y las lágrimas serán el agua que aplaque el fuego.

¡Corred, lágrimas, no os detengáis!
¡nadad, volad, surcad!

Cuentan algunos, una leyenda:


"Lágrimas que lo sanan todo,
que caerán sobre tí, que se llevarán
todo el mal"

No es mas que la expresión de una metáfora.
De como el dolor, con más dolor se pasa.
De como el tocar fondo te hace rebotar hacia lo alto;
LA SUPERFICIE.

Llora porque así no llorarás mas.

Llora porque tras los ríos fluviales llegará la sonrisa.

Llora porque cuanto más dura es la tormenta,
más pica el sol del mediodía

Mañana lo podrás decir:
¡Basta! ¡es todo!

Pequeño Vals Vienés

Y entonces vuelvo a escuchar el vals de mi boda.
De una que vendrá; tarde, como hago yo.

Ésta, mi canción, que prometí que no iba a compartir, que nadie conocería.
Pero observo que los simples pasos del "pequeño" los das conmigo.
Pero eso sí, te remarco: "escucha, querido, te la presto, pero es mía".


Y así pasan nuestros días; no en Viena, ¡qué mas quisiera!
Paso a paso, desamor tras desamor.


El otro día, cuando unas pequeñas hojas caían del arbolito que rescataste, pensé:
"No encuentra su sitio en el salón, y encima pierde su esencia"
Pero veo que no, que sigue ahí, que encontró su sitio en mitad de tu reino, tu casa.
¡que comparte tu vida en mitad de lo tuyo, cuando antes ni lo conocíamos!

El alto árbol tiene mi estatura. Algunas de sus hojas rozan el rubio de mi pelo. A veces ensucia el salón. Pero sé que no lo vas a tirar.

El violín acerca sus últimas vibraciones. AB nos deleita con sus ecos finales.

¡Porque te quiero, te quiero te quiero!

El vals toca su fin. Soy feliz. Y hoy no es el día de mi boda. Es el momento que tengo todos los días cuando recuerdo la primera vez que vi el árbol en tu salón.

lunes, 14 de marzo de 2011

Pietrus

Puedo sentirme cuando me leo
y amarte cuando te siento.
Quiero escribirme
esta declaración de amor.

¡Quiero ser yo!

Y puede que nunca sea dos

Cuentos Volátiles

Salgo a la calle,
chapoteo con los restos de ese agua
viciada de asfalto.
Plena de pequeños ríos fluviales.

Describo un pequeño trazo
de una pintura contemporánea.
Habito en una línea blanca
que atraviesa el óleo --La Vida--

Vibro como el filamento de un violín
en las manos de un virtuoso,
mas soy nada más que ese matiz de cuerda
entre estribillo y canción.

Algunos días conquisto el mundo.
Figurado y literal uso de la palabra erigir.
y me encumbro entonces en el cielo.

Luego toco fondo y me regodeo.
Masturbaciones mentales en un cuadro de Dalí.
Soy a veces la niña que mira por la ventana,
buscando la inexistente acepción de felicidad.

Entonces giro.
La brisa hace volar mi pañuelo.
Sueño que él, alguien, ése
lo toma y me lo entrega.
Pero la seda huye,
y el final de este cuento
se reduce a un pañuelo mojado,
arrastrado por el pequeño río fluvial.

viernes, 11 de marzo de 2011

UltrAajado (escúchese con "Blood, Tears and Gold" de HURTS)

Vivo en días de seducción,

en noches de agua y esperanzas;

mi sentir es un caos.

Soy un gallo,

un gallo en una veleta de paja,

sacudida por un mar de fricción.


Te dije que disfrutaba con el dolor,

que me regocijaba en mi soledad.

Que escribir desde la felicidad

era el auténtico premio.

No hablamos de la ira, de la NO pasión,

no disertamos de la falta del verde color.


Intento resumir una vida en un día,

y odiarte hoy como lo haría

si cincuenta años durara esta injuria.

No trato de amasar mi lástima,

ni fuerzo a salir mis lágrimas.

Solo hago mis penas viajar hacía la Antártida.

Y servirlas luego. Heladas


Hablas de caminar entre tus sueños.

Versificas las vidas. Te bates en duelo dialéctico.

Un héroe de la palabra intentas parecer.

Como todos ellos, corrupto es tu final.

Al final seré yo el que consiga,

hacerte perecer.



Aquí tienes el poema dedicado.